Ángel (1998). Paula Rego: "No es bello en mi mente".

Pastel en papel sobre aluminio. 180 * 130 cm.
Colección de la artista.


Paula Rego (Xaneiro, Portugal, 1935)

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Frente a la iconografía clásica donde los ángeles son representados bajo el género masculino, Paula Rego nos muestra un ángel mujer.

La mujer aparece ataviada con ropajes de inspiración colonial. En su mano derecha, porta una espada con tal fuerza que los nudillos se muestran blancos. La mano izquierda escurre una esponja. Cuchillo y esponja, los útiles que ha empleado en practicar un aborto. La actitud de la mujer emana determinación, pero podríamos observar compasión en sus grandes ojos negros.

A la escena no se incorporan más elementos, asegurando así que no hay lugar para distraer la atención de esta teatral, siniestra y perturbadora imagen.

La obra está ejecutada con pasteles de alta calidad, la técnica preferida por la artista desde los 90. Imprime colores sobrios, fríos, con vigorosos trazos de luz en manos, la daga y los pliegues de la ropa. La artista realizó varias obras en relación al aborto, en respuesta al referedum que Portugal celebró en 1998 en relación a este tema.

Autodefinida como feminista "por reacción", Paula Rego en numerosas obras la preocupación que le invade por los abortos clandestinos a los que han de recurrir las mujeres de menores recursos, poniendo su vida en manos de carniceros. La artista se queja de que durante mucho tiempo los críticos no entendieron el mensaje de la obra, limitándose a reconocer “colores bonitos”. La ablación, la violación son otros problemas femeninos por los que se preocupa Rego, quiere que su trabajo “sirva para defender a la mujer de las injusticias sociales y legales”.

Paula Rego nace en Xaneiro, localidad cercana a la capital portuguesa en la época de Salazar. Luctuosa época en la Historia de este bello país, donde el soborno, la rotura, el asesinado y connivencias con el fascismo (pese a la apariencia de neutralidad) no eran infrecuentes. Nada escapaba al control policial y el maltrato doméstico era aceptado con naturalidad. Esto le marcó hasta el punto de influir en la carga dramática que aporta a sus obras, preñadas de personajes enclaustrados, siniestros y dominantes. Pronto Rego comienza la formación artística en Lisboa, de donde partió al prestigioso centro londinense Slade School of Art. Formada por magistrales profesores, Rego aprendió la pintura del natural estudiando con ahínco la complexión humana. Es en este periodo cuando conoce al también pintor Victor Willing, que se convertirá en su compañero de vida hasta la muerte de él. Rego y Willing fijaron su residencia en Inglaterra, si bien la artista nunca se desvinculó de su país natal, a donde regresaba con cierta regularidad, aunque “le resultaba imposible trabajar allí”.  

Los primeros trabajos de la artista se centran en escenas de la cotidianidad, que ya sea por el dolor que entrañan o por su vulgaridad, suelen ser escondidas debajo de la alfombra. Rego pone foco pleno en ellas y con escuetos gestos y miradas, sus personajes desvelan una vida interior. Juega con la construcción y deconstrucción, con trabajos donde los objetos son apenas identificados. 

El exceso como tal, es objeto de representación en la obra de la artista, como encontramos en “Glotonería” (1959), donde una enorme boca parece engullirlo todo.

Escenas de sexo, incluso violento, también son pintadas por la artista, en sus propias palabras “por estar todo preñado de tetas y culos”. En su atracción por lo grotesco, también encontramos obras con animales y demonios con órganos genitales humanos. 

El lienzo también ha sido el lugar en el que verter su dolor más personal. Ejemplo de ello es “Mujer perro” (1994), en la que imprime el sufrimiento y rabia que le causó la muerte de su esposo por esclerosis múltiple. 

Hacia el final de sus trabajos, Rego pone foco en las relaciones familiares, desde un punto de vista disfuncional, lejos de lo socialmente aceptado. Padres e hijas son un claro objeto de sus retratos, ya sea estando ambos presentes o encontrándose alguno fuera de escena, pese a lo cual, se distingue que algo tiene que ver con la escena. Claro exponente de esto último, es la obra “La hija del policía”, donde la chica limpia la bota de trabajo del padre, mientras el gato observa en guardia por la ventana”, o “La hija del soldado”, donde encontramos a la muchacha con un ganso entre sus piernas para ser desplumado. La relación entre otros parientes también encuentra hueco en la obra de Rego, como “Abuela” (2000), en la que la anciana sujeta con fuerza el cuello brazo de una pequeña para darle un beso en la boca, teniéndola ella semi abierta. 

En ocasiones, como ella misma ha reconocido, utiliza su trabajo a modo  de venganza contra la maldad.  

 “No me gusta demasiado la palabra arte… De hecho, si veo que me acerco al arte, cambio de rumbo. Lo que yo hago es contar historias al margen de modas y tendencias artísticas. Tal vez porque tenía una tía que de pequeña me contaba historias continuamente. Lo que me gusta es cambiarlas, transformar los personajes. Uso la literatura como vehículo para llegar a otro lugar, como cuando te pones un abrigo para salir a la calle e ir a algún sitio”.

Las obras de Rego cuelgan de las prestigiosas paredes de la National Gallery, la Tate Gallery (Londres), la Colección Berardo (Lisboa), el Metropolitan Museum of Art (Nueva York) y el Frissiras Museum (Atenas, Grecia). En 2007 el Museo Nacional Reina Sofía (Madrid, España), le dedicó una completa retrospectiva, incluyendo obras realizadas en distintas técnicas (pintura, grabado, collage y dibujo). Artista multidisciplinar, ha atendido también la escritura, y es mucho lo que tiene que contar. 

En Inglaterra es considerada una artista inglesa, y en 2005 le fue concedido el grado de Doctor Honoris Causa de las Letras por la Universidad de Oxford.  

Muchas de las obras de Rego superan el medio millón de euros en las más prestigiosas galerías de subasta, en un dificil mundo dominado por sus colegas masculinos. 

Pese a todo, la artista indica que el miedo siempre está presente en su vida, “seguramente que todo viene de cuando era pequeña. No sé por qué, pero me gustaría saberlo. La falta de luz, la oscuridad ...”.

María Gonzaga
1 de agosto 2019

Bibliografía consultada:
Paula Rego. Ed. Tate. Fiona Bradley.
Paula Rego: Obedience and Defiance. Ed. Arts/Books.
Entrevistas diarios: El País, El Cultural, La vanguardia.