"Autorretrato desnuda", 1915-1916. Florine Stettheimer, arte breve.

Óleo sobre lienzo. 122.56 x 173.36 cm
Columbia University. Nueva York.

Florine Stettheimer (Rochester, Nueva York, EEUU, 1871 – Nueva York, EEUU, 1944).

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Florine Stettheimer nació en Rochester, Ciudad de Nueva York en 1871, descendiente de rica familia alemana judía dedicada a la banca. En Nueva York estudió pintura en la Art Students Leage en el periodo comprendido entre 1892 y 1895. Tras la separación de sus padres y el matrimonio de sus dos hermanos varones, el núcleo familiar fue exclusivamente femenino, su madre, sus dos hermanas solteras y ella. En 1906 viajó a Europa junto con su madre y sus dos hermanas. En el viejo continente proseguiría estudios de Arte, conociendo el trabajo de los Simbolistas y los Postimpresionistas. Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, retornaría a Nueva York, estableciéndose en un lujoso apartamento con vistas a Central Park.

Ella y sus hermanas eran conocidas como las “Stetties”. Siempre permanecieron solteras, e  integradas en el círculo artístico e intelectual de la ciudad. No eran infrecuentes las reuniones que organizaba en su casa a las que acudían entre otros, Marcel Duchamp, Gaston Lachaise, Alfred Stieglitz, Henry McBride, Georgia O´Keeffe y Francis Picabia.

La obra de la artista se caracteriza por representaciones esquemáticas, miniaturizadas, vívidos colores a menudo sin mezclar, bajo una caprichosa perspectiva distorsionada fondos planos, y en ocasiones, con retorcidos comentarios. Sin duda, una clara trasposición a la rigidez académica recibida en el comienzo de su formación. Desarrolló un personalísimo estilo, difícil de catalogar, para unos modernista, para otros simbolista, pero también como precursor del pop art.

Tan solo participó en una exposición individual durante su vida, en la Galería Knoedler en 1916, resultando un fracaso. No consiguió vender ni un solo cuadro, ya que la aparente ingenuidad de las obras, les llevó a restarle importancia. Su orgullo le llevó a decidir no volver a exponer públicamente nunca más, haciéndolo tan solo a su selecto grupo de amigos en su apartamento.

Durante su estancia en Europa, viajó a Madrid en 1912, donde quedó subyugada por la atmósfera que desprende “La maja desnuda” de Francisco de Goya en el Museo del Prado. Bajo esta influencia, decidió realizar el que probablemente es el primer autorretrato desnudo de una pintora, imagen que precede este artículo. La obra colgaba en su salón, sin que los críticos de arte que la visitaron, prestaran atención en él.

Realizó números retratos, tanto de familiares como de amigos, entre los que se encontraba Duchamp. Al pintor belga lo retrató junto a sus readymades, ya que juzgaba interesante incluir en la obra representaciones de las aficiones de sus modelos.

Sus últimas obras forman parte de lo que denominó las “pinturas de las catedrales”. Se trata de obras de gran formato, representando imágenes de Broadway, la Quinta Avenida de Nueva York, Wall Street y los distritos del arte en Broadway y Times Square.

Stettheimer no solo desarrolló su capacidad creativa en el campo pictórico, sino que también escribió poesía humorística  y diseñó diversas escenografías.

Aventurando la llegada del final de su vida, dejó a sus hermanas el encargo de destruir sus obras tras el óbito, algo que estas desatendieron. Muy al contrario, fueron repartidas entre diversos museos y galerías, como el MoMA auspiciado por Marcel Duchamp.

Pero lo cierto es que el auge del nuevo estilo abstracto y la ausencia de obras de Stettheimer en el mercado del arte, hicieron que su memoria se fuera olvidando. Pasaría desapercibida hasta que Andy Wharhol afirmó considerarla su maestra tras descubrirla en museos neoyorkinos. Posteriormente se han alzado voces reivindicando su visión del arte.

María Gonzaga

23 de mayo de 2020

 

Bibliografía consultada:

“Florine Stettheimer: Painting Poetry”. Stephen Brown, Georgiana Uhlyarik. HC.