"Casa de fuego", 1933. James Rosenquist, el coraje de ser original.

Óleo sobre lienzo. 198,1 * 502,9 cm.
Metropolitan Museum of Art. Nueva York, Estados Unidos.

James Rosenquist (Dakota del Norte, Estados Unidos, 1933 – Nueva York, Estados Unidos, 2017).

________________________________________________________________

Veinte años más tarde de sus primeras telas pop art, James Rosenquist elaboró esta obra que continúa desprendiendo el mismo dinamismo de sus mejores obras de los años setenta. Las imágenes, representadas con realismo, se disponen yuxtapuestas. La composición es ambigua. Centrando la representación, encontramos un cubo con brillo antinatural, que penetra en la escena a través de una ventana. A la derecha de la imagen, aparecen varios pintalabios en tonos nacarados que recordarían una batería de cañones. A la izquierda, tenemos una bolsa de papel a modo de cesta de compra de comestibles dispuesta boca abajo. La contraposición de elementos tan distintos viene a recordar las contradicciones de la moderna sociedad norteamericana. Violencia, sexo, alusión a la guerra y domesticidad.

James Rosenquist nació en Grand Forks, Dakota del Norte. Estudió Arte en Minnesota, Minneapolis y Nueva York recibiendo varias becas estatales para ello. En los círculos universitarios conocería a los pintores Jasper Johns, Robert Indiana, Robert Raushenberg, George Grosz y Jack Youngerman, que al igual que él, se servían de objetos de la vida cotidiana en para realizar sus obras. Comenzó trabajando como escaparatista y realizando carteles publicitarios, muchos de ellos en forma de luminosos. En 1965 recibió el encargo de un mural para el pabellón del Estado de Nueva York. La obra, titulada "F-111, tiene unas gigantescas dimensiones, 3 * 26 metros en 23 paneles que envuelven al espectador. La obra, inspirada en un cazabombardero americano utilizado en la Guerra de Vietnam que tanto criticaría el artista, le encumbró al éxito profesional. Sería posteriormente expuesta en diversos museos de todo el mundo siendo icono de inspiración a jóvenes artistas de varias generaciones.

Prolífico y versátil, a lo largo de su carrera artística no solo ejecutó numerosas obras de gran formato, sino también grabados, dibujos, collage y videos. Se dice que Rosenquist constituyó uno de los máximos exponentes del art pop americano, aunque en su autobiografía “Painting Below Zero” afirmó: “todavía no sé lo que significa el arte pop, para ser sincero”. En todo caso, cuenta con un particular sello que lo diferencia de Andy Wharhol o Roy Lichtenstein, al incorporar en sus obras elementos de surrealismo y fragmentos publicitarios en ocasiones yuxtapuestos a modo de collage, para ilustrarnos sobre la cultura americana. Todo ello sazonado con un punto de acidez en cuanto a los efectos de la tecnología y la geopolítica. Al respecto, diría que "la Historia será recordada por su Arte, no por sus máquinas de guerra". 

María Gonzaga

7 de junio  de 2020 

Bibliografía consultada:

 “The Metropolitan Museum of Art Guide”. Ed. Metropolitan Museum of Art.