Género singerie.

Si atendemos la teoría darwiniana, millones de años de evolución nos separan de un origen común con los monos. ¡ Hasta los niños lo saben ! Ahora bien, ¿tanta es la progresión que hemos logrado los humanos?

Desde el antiguo Egipto estos animales han despertado curiosidad e incluso admiración. Formaban parte del grupo de mascotas de esta civilización, y ejemplo de ello son los vestigios que nos quedan en el Arte. Así, nos encontramos con babuinos en granito rosa en el templo de Luxor. Su inclusión en la sociedad era tal que se han encontrado necrópolis de simios.

Hacia el siglo XVI, los simios fueron incorporados como protagonistas de cuadros, creando asé el género singerie (del francés, monería). En ellos no es infrecuente verles fumando, portando una copa de licor no jugando a las cartas, emulando son sorna hábitos de las clases más adineradas. En esta sátira social se incluyeron personajes tan renombrados como el propio Charles Darwin, que fue incluido en la etiqueta de anís El mono.

Pocas fueron la profesiones que escaparan a la visión burlesca, así podemos encontrar monos abogados, pintores, esccultores, médicos, ... David Teniers el Joven, pintor flamenco costumbrista satiriza su propi gremio, representando monos pintores mientras otros monos le observan concienzudos. ¿Quizá nos quiera indicar que algunos pintores se limitan a repetir modelos sin aportar creatividad?

El francés Jean-Simenon Chardain, quizá hastiado de sus manidas naturalezas muertas, jugó con el género singerie (eso sí, sin dejar de incluir algún bosquejo de bodegón). En "el mono pintor", encontramos al simio pincel en ristre frente a un lienzo aún inmaculado mientras observa al espectador del cuadro. ¿De quién se burla? ¿Del espectador, el propio pintor, del arte, ...?

En España encontramos ilustres ejemplos en obras de Goya, como en el grabado "Ni más ni menos" (museo del Prado, Madrid) de la serie de los Caprichos, en la que un macaco pinta a un burro. ¿Hacia quién va dirigida la sátira, hacia el mono o hacia el asno? Me inclino a pensar que hacia el asno, en tanto que solicita al pintor ser retratado con peluca, ocultando sus orejas de burro. El mono, obedece, pintando sobre un cubo que contiene la escritura "no morirás de ambre" (sin "h" en el grabado).

Diego Velázquez ejecutó la obra "Tres músicos" (Gemäldegalerie, Berlin), en el que representa a dos músicos adultos cantando, mientras el tercero, de menor edad, mira burlón hacia el espectador sosteniendo un vaso de vino en la mano. Parece darnos a entender que es el vino el que genera dicha escena tabernaria. Subrayando este sentido, el pintor incluye en un segundo plano de la escena a un mono.

Ejemplos en sentido contrario también los podemos encontrar, y así Salvador Dalí manifestó “la mano del chimpancé es casi humana, la de Pollock es totalmente animal”.

Los simios no han sido solo objetos pasivos en el arte. Encontramos el caso del chimpancé Congo, que pintó numerosas obras a iniciativa del pintor Desmond Morris. De estilo abstracto impresionista, sus obras fueron objeto de puja en importantes galerías londineses, desbancando obras de Renoir, Botero o Wharhol. Pablo Picasso, Joan Miró figuran como admiradores reconocidos de la obra de Congo, y de hecho, consta registro de adquisición de una obra del simio por parte de Picasso.  
María Gonzaga
1 de febrero de 2019