"Propped" (Apoyada), 1992. Jenny Saville, "pinto carne porque soy humana".

Óleo sobre lienzo, 213,4 * 182,9 cm.

Jenny Saville (Cambridge , Reino Unido, 1970).

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Jenny Saville nació en Cambridge un 7 de mayo de 1970, de padre y madre educadores. Fue alumna de un colegio de Newark y desde la infancia mostró inclinación y habilidad con el arte. Fue una niña y adolescente solitaria, que aborrecía las reuniones familiares, “prefería pasar ese tiempo sola en mi cuarto tomando un sándwich”. Esa necesidad de espacio propio, la ha acompañado el resto de su vida. Con dieciocho años, contraviniendo los deseos paternos de cursar una carrera “tradicional”, se mudó a Glasgow para ingresar como alumna de la Escuela de Artes. Debería trabajar como camarera para auto-financiarse, pero las estrecheces económicas no le restaron entusiasmo en su propósito. Tras esta formación cuatrienal, decidió profundizar su formación en la Universidad de Cincinnati, y a continuación, en la Slade School Of Fine Art. Acostumbrada desde niña a numerosos cambios de domicilio y con ello, al contacto con diferentes personas, acentos, y formas de vivir, Saville desarrolló una potente capacidad de análisis psicológico.

En América quedó impresionada por los hombres y mujeres de grandes cuerpos. Le hizo sentir la misma fascinación que ya tuviera con su antigua profesora de piano, que enlazaba con la admiración que la artista sentía hacia los sólidos cuerpos que también representara el artista español Pablo Picasso. Recién finalizados los estudios universitarios, el coleccionista y descubridor de nuevos talentos Charles Saatchi, le ofreció un acuerdo para adquirir la obra que realizara durante el siguiente año y medio. “Cerré la puerta, y trabajé durante dieciocho meses”.

Su personal concepción de la figuración humana, con reminiscencias de la obra de Freud, le hizo acaparar el interés del gran público y de críticos especializados de Arte, y le permitió formar parte del selecto grupo de Jóvenes Artistas Británicos, entre quienes se encontraban Damien Hirst y Sarah Lucas.

La artista retrata cautivadoras figuras desnudas de enorme volumen, que refuerza por el empleo de lienzos de colosal formato. Abunda en la representación de pliegues, arrugas e imperfecciones de la carne humana, que nos incitan a contemplar la obra desde distintas perspectivas. Rompe con la idea de la representación academicista de la belleza clásica, trabajando cuerpos en ocasiones brutalizados, deformados e incluso mutilados pero que no por ello se esconden. Característica del trabajo de Saville, también es su maestría para crear la sensación de piel, empleando para ello gruesas pinceladas de óleo. Hacia 1994, revitalizó su pintura figurativa al desafiar los límites del género y planteando preguntas sobre el cuerpo en la sociedad del culto a la imagen y la proliferación de las operaciones de cirugía estética. No obstante, al ser preguntada por sus “retratos”, Saville puntaliza: “No me interesan los retratos como tales. No estoy interesada en la personalidad externa. No uso la anatomía de mi cara porque me gusta, para nada. Lo uso porque saca algo del interior, una neurosis”. Resalta la dicotomía a la que nos familiarizan los medios de comunicación, pudiendo pasar de un artículo sobre el cáncer de mama a un anuncio de cremas faciales que dicen paliar los efectos del paso del tiempo utilizando lánguidas modelos, “neurótico” en palabras de la artista.

Feminista convencida, afirma que desde niña le llamó la atención no encontrar nombres de artistas mujeres en los libros de arte, pareciendo que las mujeres debieran quedar relegadas al papel “de ser mostradas”. Saville reivindica ambos roles como muestra su trabajo.

Una de sus obras más renombradas es “Propped” (Apoyada), que fue subastada en el año 2018 por la casa Sotheby´s, alcanzando el mayor precio pagado en una subasta de una artista viva. La puja se inició con 4,5 millones de euros, y la dura competición, por vía telefónica, se saldó por un total de 10,8 millones de euros. No obstante, este hecho quedó eclipsado por la venta de la obra de Banksy “Niña con globo”, que fue parcialmente destruida por una trituradora de papel tan pronto como fue adjudicada.

Jenny Saville, la pintora que hace saltar por los cánones imposibles de la belleza impuesta a las mujeres.

María Gonzaga

12 de julio  de 2020

Bibliografía consultada:

Jenny Saville”. Eccher. Ed. Electa.

https://elpais.com/cultura/2018/10/09/actualidad/1539085786_133681.html

https://www.theguardian.com/artanddesign/2005/oct/22/art.friezeartfair2005