"Reunión de chicos", 1978. Elizabeth Murray, realidad invisible.

Óleo sobre lienzo. 257 * 327 cm.
Whitney Museum of Moderm Art. Nueva York, Estados Unidos.

Elizabeth Murray (Chicago, Estados Unidos, 1940 – Nueva York, Estados Unidos, 2007).

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La obra “Reunión de chicos” conjuga la simplicidad de la abstracción con la utilización de líneas, formas y colores de elevada intensidad cromática, que recuerda las tiras de cómic humorístico. Una clara asociación psicológica emerge en su trabajo, en su particular representación de dos bulliciosos niños jugando en las formas verde y rosa, sobre un fondo azul y amarillo. En el momento de realizar la obra, Murray se había convertido en una joven y dedicada madre.

Nacida en Chicago en 1940, Elizabeth Murray fue una niña fascinada por el dibujo y la pintura. Esta actividad le permitió evadirse de las dificultades familiares por las estrecheces económicas, cercanas a la indigencia, por la precaria salud del padre. Estudió Arte en el Instituto de Arte de Chicago y posteriormente también en San Francisco. Se licenció en 1962 y posteriormente cursó un master en bellas artes por el Mills Collgege de Oakland. En 1967 se mudaría a Nueva York, donde conoció la rigurosa abstracción del Minimalismo y maduró su personal estilo. Después de una breve experimentación con el arte pop en diversos medios, produjo una serie de pequeñas pinturas minimalistas. Desde finales de los años setenta su lenguaje pictórico evolucionó hacia tonos alegres, muy parecidos a los utilizados en la animación infantil. Alargadas formas bulbosas, imaginarias curvas temblorosas y estilizadas líneas presionando hasta los límites del lienzo imprimen un ritmo enérgico. Llevada por su deseo de experimentación, unificaría en un solo lienzo composiciones de casi veinte lienzos. Su lealtad hacia la pintura, hizo que su arte no encajara fácilmente en las subcategorías del posminimalismo, huyendo de modas. Con inspiración autobiográfica, la obra de Murray bebe de las enseñanzas de Paul Cezanne, Pablo Picasso, Juan Gris, Joan Miró, Stuard David y Agnes Martin. Realizó obras de distinto formato, incluyendo trípicos y grandes murales escultóricos. Hacia el año 2000, tornó a producciones de reducida dimensión empleando con generosidad el tono blanco.

De cuerpo menudo, intensa mirada azul, cabellera tempranamente encanecida y fuerte personalidad, su obra tiene un marcado carácter autobiográfico. Al ser preguntada sobre la conjugación entre representación y abstracción, respondía que “la abstracción se refiere a la intuición de otras realidades, en ocasiones existe una remarcable relación entre las realidades intuidas y las realidades del mundo”. 

Murray impartió clases en el Bard College, la Princeton University, la Yale University y la School of Visual Arts de Nueva York, y recibió numerosos reconocimientos a su trabajo a lo largo de su estelar carrera. Su obra puede ser contemplada en numerosos museos y galerías estadounidenses.

María Gonzaga

19 de junio  de 2020 

Bibliografía consultada:

“American visionaries. Selection from the Withney Museum of American Art”. Harry N. Abrams, Inc.

https://elizabethmurrayart.org/biography