"Virgen con niño", 1450. Jean Fouquet.

Óleo sobre tabla. 94,5 * 85,5 cm.
Museo de Bellas Artes. Amberes, Bélgica.

Jean Fouquet (Tours, Francia, 1420 - 1481).

___________________________________________________

 “Virgen con niño” del miniaturista francés Jean Fouquet es una modernísima obra realizada hace más de quinientos años. Descubrió el Renacimiento en su viaje a Italia, lo que unido a las innovaciones técnicas que se estaban realizando en Flandes, permitieron obras tan innovadoras como esta Madonna. Con inspiración escultórica, muestra una pálida Virgen de Melun de rostro ovoide y amplia frente, como nodriza de la humanidad, que ofrece un seno esférico al Jesús. La representación de la Virgen es como una bella y elegante mujer entronizada en silla con engastes de perlas y piedras preciosas. Porta una capa de armiño, con el realismo y detallismo propios de la escuela flamenca. La modelo probablemente fue Agnès Sorel, amante del rey y del comitente, de quien se decía que era la mujer más bella de Francia.

El pequeño, de aspecto rollizo, se encuentra sentado en escorzo en una artificiosa postura. A madre e hijo los rodean ángeles rojos (serafines) y azules (querubines), como si se trataran de brillantes figuras de cera. No pocos críticos de Arte ven influencias de Fra Angelico en la representación de los ángeles.

La tabla forma parte del Díptico de Melun, situada en la derecha de la composición. La tabla izquierda muestra a Etienne Chevalier, tesorero real de Carlos VII de Francia, quien encargó el trabajo, junto a San Esteban. Para Chevalier el pintor realizaría también su famoso libro de las Horas. Viste como diácono, portando un libro sagrado, sobre el que se sustenta una piedra, símbolo de su martirio por lapidación del Santo. Con gran maestría, el artista logra aunar en la influencia renacentista italiana con el verismo flamenco. Ambas tablas muestran un fuerte contraste entre la idealización y goticismo de la Madre y el Hijo con el realismo de los hombres que los contemplan, a modo de confrontación de una atmósfera celestial con otra más terrenal, pareciendo que cada tabla hubiera sido realizada por distintos artistas.

Las tablas fueron separadas e incluso llegaron a desaparecer durante años. La tabla izquierda se exhibe hoy en día en la Gemäldegalerie de Berlín, mientras que la derecha se custodia en el Museo de Bellas Artes de Amberes.

Jean Fouquet nació en la ciudad francesa de Tours a comienzos del siglo XV, y poco se conoce de su vida por falta de documentación. Sí se puede afirmar que viajó a Italia, residiendo en Roma, Florencia y Mantúa, donde conoció las grandes obras maestras y tuvo oportunidad de trabajar con insignes pintores, como Fra Angelico. El sello de esta influencia, son sus obras posteriores, en la que conjuga el detallismo y verosimilitud nórdica con la idealización italiana. Sus composiciones no son casuales, más al contrario, obedecen a directrices matemáticas y geométricas. Un meticuloso estudio de su obra, acredita que empleó la proporción aurea para dirigir hábilmente la atención del espectador y lograr composiciones perfectas. Artista poliédrico, realizó miniaturas, esmaltes y decoración de vidrieras, además de ser responsable de la organización de espectáculos para la realeza.

La obra de Fouquet hoy en día se encuentra desperdigada por Europa, y probablemente no se encuentren inventariadas todas ellas.

María Gonzaga

21 de junio  de 2020

Bibliografía consultada:

“El arte en la baja edad media Occidental: Arquitectura, escultura y pintura”. Ed. Ramón Areces.

“El gótico”. Ed. Salvat.

“El Renacimiento. Reforma y Contrarreforma”. Ed. Salvat.